Caso real (ejemplo)
Una pequeña asesoría sufrió un ataque de ransomware. Perdieron acceso a facturación durante varios días y tuvieron que contratar expertos externos.
El impacto no fue solo técnico: también hubo pérdida de ingresos y tiempo de gestión.
Un seguro de ciberriesgo cubre este tipo de situaciones para reducir el impacto económico y ayudar a recuperar la actividad.